Querida amiga:
Lo sé, te debo no una, sino muchas explicaciones, pero ya sabes de mi parquedad en palabras, de mis silencios prolongados, de mi vaga forma de explicarme, de mis pocas ganas de saber de ti.
Mira por donde, hoy y sin saber porque, me vino a la cabeza tu nombre, recuerdos vagos de ese poco espacio de tiempo en que tú y yo aún nos tolerábamos, éramos capaces de soportar nuestra existencia juntos; aunque no nos entendíamos, ni nos comprendíamos, pero éramos capaces de llevarnos, fuese mal o bien.
Nunca lo he tenido claro, ¿fuiste tú?, ¿fui yo?, ¿fue el tiempo?, ¿una tercera persona? Ahora eso ya no importa, la verdad; nos separa un abismo, nuestra relación es irreconciliable, tan lejos el uno del otro.
Ay, amiga, me gustaría haberte contado tantas cosas, formularte tantas dudas, haber compartido tantos sinsabores... pero a ti que te importa. Me diste la espalda prácticamente desde el primer momento en que nos vimos y, sin razón alguna, dejabas rastros de ti en lugares y momentos de forma tan inoportuna. Te perdí el afecto, el cariño necesario para sentir que debía salir a tu encuentro, ya no sé conjugar tu verbo. No me busques, me vestiré nuevamente mi túnica negra, caminaré con mis pies descalzos, con el alma perdida entre los vericuetos de este insano pensamiento.
Tu lugar ya lo ocupa otra, mucho menos atractiva, pero más constante, más adictiva, más inquietante, más lasciva.
Qué hubiese pasado si tú y yo... nunca lo sabremos, querida amiga.
[A esa dama de blanco que, un día, me enseño que el gris es mi camino. A ti: "VIDA"]

1 comentario:
escribo aquí porque en la última entrada no puedo...
Simplemente hay veces... en las que nos consume nuestro entorno y nos consumimos nosotros mismos... en las que cada soplo de aire parece que haga que queme más la llama y acabamos por ahogarnos más... En estos casos... si crees que tienes la fuerza necesaria... espera a que se consuma del todo la llama, espera sin aire, para poder volver a caminar desde cero... y si esta vez eres consciente de que no vas a encontrar la fuerza necesaria para avanzar tú solo, deja la puerta abierta... para que entre todo el mundo que esté dispuesto de tirar de ti hacia arriba...
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