domingo, 24 de abril de 2011

Mirarse los pies descalzos...

Puede que no sea una gran forma de pasar el tiempo pero, para que obviarlo, es una fórmula tan válida como otra cualquiera de hacerlo. Ese tiempo que se nos escapa, que vuela, que traspasa las paredes de corazas oxidadas por el devaneo intransigente de la costumbre.
Intento ver más allá de los restos del naufragio, a través de todas y cada una de las vías de agua que han hundido el barco, este barco que fondea a escasos metros de mis pies. Y sigo esperando, no sé el qué, pero aturdo al tiempo que me envenena en esta inútil espera, en busca del milagro, mirándome los pies.
Llevo tatuadas, en forma de surcos en mi piel, todas aquellas cicatrices que con esmero sigo acariciando día tras día, como si de la piel de ese niño que dejé de ser se tratase, con el mimo semiincosciente que otorga la locura de la sensatez.
Y buscando un resquicio por el que abandonar, encontrar una salida, dejar de ser ese estúpido náufrago que lo único que hace, para hallar solución a esta situación, es mirarse los pies...



[...dormir, dormir, dormir y... no despertar]

jueves, 21 de abril de 2011

Vorágine...

A veces me siento tan estúpido...


...como si estuviese trazando líneas rectas con un compás.

martes, 19 de abril de 2011

. y ,

A veces, cuando dejo de sentime vivo, siento la necesidad de echarle sal a esas heridas que aún siguen en carne viva.



[Porque el dolor también es vida, en su parte más caníbal y animal...]

jueves, 14 de abril de 2011

Polvos pendientes...

Mirar de soslayo a cuanto nos rodea e intentar, en un acto irracional y cuasi heroico, comprender la mayor parte de cuanto acontece...

Sin éxito, como es (i)lógico.

Plantearse la duda, activar el dispositivo, precintar los sentimientos, embalar el corazón, palpitar a ritmo cansino, desear que la distancia se haga infinita, volver a caminar por desiertos artificiales, dinamitar la luna, escribir palabras con el sin sentido habitual...

Un disparo, sangre derramada.

حزن

[Y acordarse de todos los polvos pendientes, a modo de coitoteca interrupta.] 

martes, 29 de marzo de 2011

¿Si me escucho?

Entiendo, con mayor o menor acierto, el poco sentido que le encuentro al latido, a las palabras, a lo establecido, a lo accesorio, a lo sentido, a lo ganado, a lo perdido...


[...y siento un profundo desapego por todo/s lo/s que me rodea/n...]