jueves, 22 de enero de 2009

Atrás…

No hay otro lugar al que dirigir el pensamiento, y te das cuenta de cuanto tiempo perdido en absurdas peleas del ego ajado. Y el mañana ya no es nada, y el hoy un estúpido trámite por el que transitar



[Una casualidad me ha llevado a ese extraño viaje al pasado, al recuerdo, a la infancia… Y todos aquellos con los que compartí esos momentos, al igual que yo, dejaron de ser niños. Sus mujeres, sus maridos, sus parejas, sus hijos, sus vidas, sus sueños… ¿Dónde quedaron aquellos niños?... Ese, el que habitó en mi cuerpo, no reconoce al pseudo-hombre que ocupa su espacio, y lamenta lo que hicieron con él…]

1 comentario:

Anónimo dijo...

También soy nostalgica.En estos dias,justamente, me reencontré con una amiga de la infancia y me di cuenta del paso del tiempo, de que aquella niña ya era mujer y madre, de los cambios en la vida de cada una y que el ayer nunca más volverá.