sábado, 8 de agosto de 2009

Todo es mentira...


Incredulidad, la más absoluta incredulidad.

Ya se sabe, no respeta a nadie.

No volverá a ser lo mismo no volver a escuchar tu nombre en la grada, por la megafonía. El veintiuno, el capitán, el hombre de la sonrisa eterna. Ya se te echa de menos, y acabas de marchar...



Hasta siempre Dani.



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