jueves, 22 de enero de 2009

Atrás…

No hay otro lugar al que dirigir el pensamiento, y te das cuenta de cuanto tiempo perdido en absurdas peleas del ego ajado. Y el mañana ya no es nada, y el hoy un estúpido trámite por el que transitar



[Una casualidad me ha llevado a ese extraño viaje al pasado, al recuerdo, a la infancia… Y todos aquellos con los que compartí esos momentos, al igual que yo, dejaron de ser niños. Sus mujeres, sus maridos, sus parejas, sus hijos, sus vidas, sus sueños… ¿Dónde quedaron aquellos niños?... Ese, el que habitó en mi cuerpo, no reconoce al pseudo-hombre que ocupa su espacio, y lamenta lo que hicieron con él…]

lunes, 12 de enero de 2009

(In)tranquilo

Me levanto de la cama, me hago un té y me siento un rato en el sofá, observando el humear de la taza en mi mano. Es lo que tiene el insomnio, que siempre es fiel a su cita. El próximo día le preparo un té a él también…

[...y de paso, mis sentidos me piden esta canción, probablemente, la que más quiero...]

domingo, 11 de enero de 2009

¿Re-volviendo?

Inestabilidad
Si hay un término que realmente defina mi personalidad, sin lugar a dudas, ése sería el adecuado. Dentro de lo que ello supone, y dentro de este inmovilismo me agito, me pierdo, giro, me cego y…

domingo, 26 de octubre de 2008

Porqué todo lo que empieza tiene un final... o... Del lado finito de cualquier historia...(cuestión de tiempo, al fin y al cabo)

Ahora, que ya debería haber vuelto del viaje, aquel que no inicié cuyo destino, paradojas de la vida, fue el mismo punto de origen. Ahora que ya se agotaron las últimas provisiones, que el cansancio hace mella, que las palabras yacen sobre un colchón de finos cristales, que no entiendo de perspectivas...
Y podría decir que fue la mala suerte, sino fuese porque no creo en la suerte en sí, no es más que la escusa más recurrente para esconder el propio fracaso (me niego a ocultar algo tan necesario como el fracaso). O podría echarle la culpa a los hados, sino fuese porque el destino no es algo que escrito esté, es más un camino que uno se crea, y yo no lo supe iniciar.
Será que no sé y ya es tarde para aprender.
Por eso, y sólo por eso...



[Con mi vieja chaqueta de pana, mis zapatillas marrones, mi barba de una semana y mi melancolía susurrándome al oído. Al compás de la lluvia, con paso lento y a la sombra de las húmedas paredes dejo, tras mi corvada espalda, esta calle de aire denso y palabras aletargadas... Sin mirar atrás, y sin volver a andar sobre mis huellas, aquí te quedas...
Sólo un hasta siempre, que no es más que el disfraz que utiliza esa preciosa y triste palabra de cinco letras...]

viernes, 24 de octubre de 2008

¿Y si es verdad?


Como sé que no existes, no me molesto en buscarte.

Detrás del espejo espero el momento, pero no sé cual es.

En mi lado del mundo me he dado cuenta que no nay cabida. No cabes tú, no quepo yo, no caben ellos. No tienen cabida ni los singulares, ni los plurales. En este mundo no se entiende que es un vosotros, o un ellos, ni menos, un nosotros.

A los cielos tristes les ruego cinco minutos de descanso, ni que sea para poder decir que: "echo de menos a los cielos tristes..."

[Ni es lunes, ni jodida falta que hace... Sigo sin creer en nadie (ni en mi mismo). Esto ya lo sabía yo, no me gusta la gente, ni en general ni en particular (con todos mis respetos)...]