sábado, 29 de enero de 2011

Recargas...

Hay días en los que el corazón se arruga como una pasa, en los que los recuerdos se acentúan, en que los pensamientos se entrelazan formando una larga bufanda hecha de raíces desestructuradas, de vacuas ideas, de sentimientos que uno creía olvidados...
Me ha dado por hurgar en el conternedor de la esquina, el que siempre otorga la posiblidad de devolverle a mi calle los perfumes de la melancolía. El azar, el azahar, el olor a tierra mojada, al perfume de los abandonados, el hedor a Channel nº 5, el rumor de las palabras...

domingo, 19 de diciembre de 2010

Levedad de alto tonelaje...

Casi seguro que, objetivamente y mirado en perspectiva, no me faltan razones.
Hay cielos pesados, plomizos, pintados del gris espeso que hacen irrespirable el aire que acompaña sus putridos olores.
Se agrietan las manos, los pies son incapaces de soportar el peso, las ideas se tornan papel mojado; escrito en tinta del color de la ceniza; y el corazón deja paso a un extraño y minúsculo músculo deficitario de movimientos involuntarios y desacompasados.
Intentando darle un aparte a la razón, intentando secar demasiadas humedades. Demasiado salitre en las fisuras.


[...estado de sitio en el recuerdo. Demasiado peso para tan frágil estabilidad emocional...]

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cansado...

De las miradas ausentes de la gente
Del vertiginoso ritmo del día a día
Del devenir
Del largo etcétera...

domingo, 11 de julio de 2010

No te lo crees ni tú...

Una vez conocí a una persona que no hacía más que repetirme semejante frase: "La vida es maravillosa"...


[...pues que disfrute de la suya y, de paso, si se le hace poca, que venga a buscar la mía y le dé un aire, que a mí hace mucho que me sobra.]

lunes, 5 de julio de 2010

Creer...

Puedo asegurar que lo he intentado, aunque no lo parezca... No una, ni dos, ni tres... ya perdí la cuenta. Sigo en el empeño, lo prometo, aunque parezca mentira, aunque no me salga con el oficio.
Tomo notas en cuadernos gastados, nunca en un orden, nunca escribo en horizontal, me gusta más hacerlo en espiral. He prometido no cejar en el empeño, pero ya estoy cansado, demasiado cansado.
Voy comprendiendo, entendiendo, meciendo las verdades de las que aprendo que todo es una mentira tan sutil, tan maravillosa y espantosamente sutil, que prefiero cerrar los ojos y, a pesar de lo poco práctico que es vivir en la zona oscura de la historia, aprehender, diseñar, crear...
No es más que eso: crear. 
Creer es crear. 
Crear una mentira, adornarla, dibujarla, ceñirla, pintarla, sentirla, vivirla, matarla...