lunes, 12 de mayo de 2008

Donde no hay, no se puede pedir...


“Marina me dijo una vez que solo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras”


Extraído del libro "Marina" de Carlos Ruiz Zafón




Como cuando el maestro, aquellos a los que el respeto nos hacía temer, te preguntaba la lección, y no eras capaz de no estudiarla por el miedo a un golpe con aquella rígida regla de madera sobre los dedos...


No hacían falta las palabras, aquellos ojos lo decían todo, y los míos querían cegar, sin más intención que no volver a ver aquella mirada que me helaba. Sabíamos que aquellos silencios no eran una casualidad, por mucho que quisiéramos disfrazarlos con escusas que ninguno nos creíamos. Y sí, tenías razón cuando decías que no preguntaba, que evadía el tema... El verbo, en ocasiones, no es necesario para hallar respuestas, algunos no nacimos para actuar.


La decisión estaba tomada hacía tiempo, y lo sabíamos. El destino es implacable y, a priori, sabíamos que no tendríamos la ocasión de darnos una oportunidad.


Pero nada tiene sentido cuando se vive con el corazón en un bolsillo, intentando, a fuerza de despreciarlo, perderlo en cualquier rincón...




(...y que la corriente no arrastre mis recuerdos...)

1 comentario:

almayciudad dijo...

En esta película Luppi hace poesía solo con abrir la boca, es increible.

Un gran texto el tuyo compañero.

Saludos.